He perdido de vista al francés hace rato. Se perdió tras cruzar un par de calles y atravesar el portal de una casa desvencijada. Podría haberlo seguido, pero mi objetivo es otro.
El hombre al que sigo gira una esquina que lo lleva al callejón trasero de un edificio victoriano. Al fin hemos salido de los barrios pobres de la ciudad y recorremos un área favorecida del Londres que mejor conozco. La farola que arropa la esquina alumbra su silueta, proyectando una sombra que se recorta casi siniestra contra el muro de fondo.
Me pego a las paredes y a cualquier cosa que sirva de cobertura ante la visión de mi objetivo. lo que es un poco como pegarse a nada, porque apenas hay un par de cubos comunitarios de basura y una farola de luz mortecina.
De pronto escucho voces y me refugio en el escaso recoveco que hallo entre el muro y el telón metálico de un párking.
-¿Lo has hecho?
-Sí. Pero debemos irnos, este no es sitio seguro para hablar.
- No hay tiempo para eso, ya lo sabes. Si alguien escucha algo lo mataremos como hicimos con los demás. Nadie va a detenernos ahora.
- En ese caso... -dijo una voz grave, algo cascada - He completado la alineación, la última víctima ya ha caído.
- ¿Opuso resistencia?
- ¿Opondría alguien resistencia contra un demonio? -preguntó el otro como quien dice algo obvio.
- No, la verdad es que lo dudo -A pesar de que su interlocutor no había usado un tono en absoluto chistoso el hombre rió -Si sigues así es muy probable que para finales de este año te deje volver a tu plano Belce...
- Nada me gustaría más, ya lo sabes.
De pronto la chaqueta me quedó pequeña y me sentí de mantequilla sobre unas piernas que habían perdido toda su fuerza. ¿Volver a su plano? ¿De qué estaban hablando esos dos?
Habría aguzado el oído, pero no fue necesario, la discreción no era el fuerte de esos individuos.
Aún no era de noche, las horas más oscuras del día estaban por llegar. Y estaba claro que el predador se había convertido en la presa. Investigar a un hombre podía ser peligroso, seguir a un demonio a una calle desierta era sencillamente un acto suicida...
Quiero sangre, sangre, sangre, sangre, sangre, sangre, sangre.......................<33
ResponderEliminarMe los he leído todos ya (al fin), y he de decir que me encantan. ADORO Londres y ADORO los edificios victorianos. Y aún ADORO más a los asesinos y demonios. ¿Demonios? ¿Es un demonio... de verdad? ¡Eso mejora mucho más las cosas! OMG, ¡me encanta! En serio... ASDFGHJKLÑQWERTYUIOPZXCVBNM
Yo quiero que sigas con este relato TT Lo amo<33
PD: Y quiero saaaaangreeeeeeeeeeee...