viernes, 24 de febrero de 2012

Almas enlazas 2ª parte

Estamos en el recreo, el sol resplandece sobre nuestra piel y las conversaciones muertas en clase reviven como nacen las flores en primavera. El sol me viene de cara, alzo la mirada sin miedo y saludo al astro rey con una sonrisa. Él me devuelve el gesto con una agradable calidez que me envuelve como las caricias de un primer amor. Su luz atraviesa mis pupilas y se refleja en mi interior, cargándome de energía. Es un ritual que he seguido en cada una de mis encarnaciones, trajes como los llamo yo, con los que me presento en este mundo. La lucha entre el bien y el mal ya es más vieja que mis tatarabuelos, que fueron los primeros en poblarlo. Nosotros nacimos con la humanidad, somos la serpiente y el dragón del árbol Yggdrasil de la existencia. Una fuerza superior inexplicable del Universo.
Pero he perdido a María de vista tras salir de clase. Motivo más que de sobra para devolverme a la realidad de mi misión.
¿Dónde se habrá metido  esa chiquilla? La incertidumbre me asalta y me sorprendo por las emociones humanas. Son tantas, tan variopintas y hermosas… Los de mi raza tenemos los sentidos ampliados pero las emociones limitadas. Sabemos más, sentimos menos. Quién sabe, tal vez sea mejor así.
Mi parte inmortal despierta con un simple pensamiento. Mi verdadero cuerpo chasquea los dedos y el instituto se llena de pequeños focos de luz. Flotan como dientes de león, brillando como luciérnagas en una noche de verano. Se reparten en colores que van del gris al rojo brillante, apenas hay algunas motas blancas. Son las tonalidades de las almas humanas que me rodean.
Una de esas motas blancas debe ser Ella, solo que su alma brilla, es como una estrella recién nacida. Cruzo el campo de fútbol paralelo a la valla exterior del recinto estudiantil  y esquivo una pelota de fútbol que me venía por la espalda sin darle importancia. Escucho murmullos de sorpresa, pero nadie preguntará. Los que juegan son niños de cursos inferiores con demasiadas dudas internas para enfrentarse a los motivos de alguien que ni siquiera conocen. Sigo mi camino hacia la parte trasera del edificio central del instituto, el que acoge la recepción y el mayor número de aulas. Apenas he llegado percibo la ausencia de sol en ese recoveco de la construcción.
Allí no llega la luz. No lo esperaba tan pronto, pero parece que mi rival ha llegado y está listo para entablar batalla.
Acerco las manos a mis labios y doy un suave soplido. Un brillo como de metal fundido las envuelve. Va a ser un día duro, necesitaré todo mi potencial para sobrevivir.    

5 comentarios:

  1. Tan solo son 2 capítulos y ya me he enganchado xD Siguiente :D

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  2. Muy interesante ^^
    Siguiente(:

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  3. :DDDDDDDDDDD ¡¡ME ENCANTA!! :DDDDDDDDDDD

    Hoy, en uno de mis momentos de locura, he intentado mirar al Sol de cara para "hacer lo que hacía el protagonista". Casi me quemo los ojos ._.

    Jojojojojojojo^^ ¡PIDO EL SIGUIENTE! YA, AHORA MISMO TT

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  4. Genial! Espero el siguiente que me tienes super-mega-enganchada xDD

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  5. ¡Hola! :D

    Tu blog está genial, te sigo ^_^
    ¿Me sigues?
    Blog: http://unmardelibros-kate.blogspot.com/

    ¡Saludos! :)

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